El dilema entre rentabilidad y crecimiento es típico de las startups y tiene muchas implicaciones, por ejemplo, sobre las necesidades de financiación externa. Ser rentable -incluso desde una etapa temprana de la empresa- tiene grandes ventajas en cuanto a autonomía, valoración, independencia, foco y moral interna.

¿Trabajas en una startup? La disyuntiva entre rentabilidad y crecimiento es habitual en las startups tecnológicas. Como dice Mark Suster, fundador de startups convertido en VC, “en cualquier startup tecnológica se da una saludable tensión entre beneficios y crecimiento”.

¿Deberíamos centrarnos en “producir dinero” o en “producir clientes”? A primera vista, rentabilidad y crecimiento parecerían antagónicos:

  • Por ejemplo, el foco en la rentabilidad lleva a las empresas a reducir costes, lo que en muchos casos implica congelar las inversiones en marketing, ventas y desarrollo de producto, que a su vez reduce las posibilidades de crecimiento.
  • Análogamente, el foco en el crecimiento lleva a las empresas a aumentar las inversiones en marketing, ventas y desarrollo de producto, lo que implica aumentar costes, que a su vez reduce el margen de rentabilidad.

RentabilidadLa disyuntiva entre crecimiento y rentabilidad tiene menos implicaciones si ganamos el suficiente dinero como para costear una estrategia de crecimiento adecuada.  En ese caso podemos modular la rentabilidad e ir a buscar más crecimiento o viceversa.

El problema viene cuando no ingresamos dinero ni para cubrir costes. Si no ganamos dinero vamos a tener que financiar nuestro crecimiento con fondos externos. En esos casos, para crecer más rápido la empresa necesita dinero hoy para financiar un crecimiento que tal vez no va a llegar hasta dentro de seis meses o un año. Y la disyuntiva muchas veces es: ¿reducimos nuestros costes para intentar ser rentables (renunciando al crecimiento) o conseguimos dinero externo para crecer? Por eso a veces la disyuntiva crecimiento-rentabilidad se confunde con la de financiación interna-externa.

Perseguir el crecimiento o la rentabilidad puede implicar aplicar modelos de negocio diferentes (por ejemplo, en sus corrientes de ingresos y gastos). Y, en todo caso, la disyuntiva es si nos vamos a enfocar en el crecimiento o la rentabilidad ahora. Si elegimos enfocarnos en el crecimiento ahora, a expensas de la rentabilidad, obviamente tendremos que cambiar a un modelo de rentabilidad en algún momento posterior. Y si elegimos enfocarnos en la rentabilidad seguiremos estimulando el crecimiento, pero no lo priorizaremos.

Dar preferencia a la rentabilidad

“Nadie se ha ido nunca a la bancarrota por tener beneficios” escribió una vez Jason Fried, fundador y CEO de Basecamp.

La rentabilidad es importante para cualquier negocio por motivos obvios. De hecho, nuestra empresa debe llegar a ser rentable en algún momento para sobrevivir. Las startups pueden evitar preocuparse por ello al principio — mientras buscan su encaje producto-mercado y construyen una base de usuarios— pero muchos eligen monetizar su base de clientes desde el principio, usando únicamente sus beneficios para alimentar su crecimiento.

Ejemplos de empresas que se enfocaron en la rentabilidad en lugar de en el crecimiento son MailChimp o Basecamp.

Buscar la rentabilidad desde el principio tiene muchas ventajas:

En primer lugar, se gana un tiempo precioso. No tenemos que preocuparnos por cuánto tiempo nos queda con nuestras cuentas “en números negros”  si podemos pagar nuestras facturas cada mes. Por supuesto tenderemos a evitar los periodos sin crecimiento pero si ocurren no necesitamos entrar en pánico.

En segundo lugar, a los inversores les gusta. Una empresa que puede mantenerse es una apuesta más segura y atractiva para los inversores. Si somos rentables, aunque sea a una escala mínima, eso demuestra que

  • podemos conseguir que al menos alguien nos pague,
  • nos tomamos en serio hacer cosas que la gente quiere, y
  • somos suficientemente disciplinados como para mantener bajos los costes.

En tercer lugar, no necesitamos depender de los inversores. Seguimos teniendo la posibilidad de pedir dinero en el futuro, pero el ser capaces de mantenernos elimina la dependencia respecto a los inversores externos para financiar nuestro funcionamiento. Esto nos da muchas opciones y más control sobre los términos de la inversión si decidimos dar entrada a VCs. Por el contrario, cuando los inversores saben que necesitamos mucho el dinero a veces se aprovechan de nosotros.

Además, si no necesitamos recaudar dinero no tenemos que dejar a un lado el trabajo real en la empresa para conseguirlo (lo que supone un enorme ahorro de tiempo y recursos).

Finalmente, otra ventaja de la rentabilidad es que resulta buena para la moral: cuando la gente empieza a pagarnos cantidades significativas la empresa empieza a parecer real y se ve como más probable que tenga éxito.

Incluso la forma más marginal de rentabilidad, lo que Paul Ghaham llama “ramen profitable” (una situación en que los miembros de la empresa ganan escasamente el dinero suficiente para pagar sus facturas y subsistir a base de fideos japoneses) posee muchas de las anteriores ventajas.

Como dice Fred Wilson, el foco en la rentabilidad, generar más ingresos cada año que los gastos en los que incurrimos para conseguirlo, es una restricción muy valiosa para un equipo de dirección. Les fuerza a pensar de forma creativa y lógica sobre las inversiones que quieren hacer. Les ayuda a erradicar malas decisiones en producto, marketing, ventas o gente y a mantener una organización muy eficaz y eficiente.

Si no estamos obligados a  ganar dinero porque tenemos capital de sobra para financiar nuestras pérdidas y estamos “invirtiendo en crecimiento”, también podemos evitar tomar las decisiones difíciles que enfocan a la organización y aseguran un equipo de alta calidad donde cada uno hace su trabajo. En cierto modo, obtener financiación externa y disponer de dinero de sobra puede llegar a ser una maldición.

En los próximos posts hablaremos de las implicaciones de dar preferencia al crecimiento y de las circunstancias que nos pueden hacer optar por rentabilidad o crecimiento.

El post “Rentabilidad o Crecimiento (1)” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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