Necesitamos un nuevo Product Management (1)
La gestión de producto debe adaptarse a estos nuevos tiempos dominados por el poder de los clientes, la innovación y la volatilidad. Las filosofías basadas en el descubrimiento de mercados, la agilidad, el diseño de experiencias y la validación de clientes y productos pueden contribuir a renovar el Product Management.
El Product Management no tiene últimamente muy buena prensa. De un tiempo a esta parte muchos gurús vienen desacreditando la (“antigua”) actividad de gestión de productos:
- Como hemos visto por aquí, algunos apóstoles de Agile abogan por sustituir el puesto de Product Manager por el de Product Owner típico de Scrum.
- Steve Blank critica el tradicional desarrollo de producto como un proceso excesivamente secuencial que se lleva a cabo sin contacto con el cliente, y lo contrapone a la combinación de su Customer Development con la Ingeniería Ágil, que conforman los pilares de la filosofía Lean Startup.
- En el caso de los productos tipo SaaS hay quien opina que la integración y entrega continuas de software y la posibilidad de disponer de datos inmediatos y exhaustivos sobre el uso de las funcionalidades y el feedback de los clientes convierten en superfluas a muchas de las actividades y artefactos de la gestión de producto (investigación de mercado, documentos de requisitos, lanzamientos…)
Llevamos algunos años anunciando la muerte del Product Management… por lo menos tal y como se concebía hasta ahora. Pero algunos de los consultores y autores que venden estas ideas esencialmente gestionan negocios cuyo éxito se basa en gran medida en que estas predicciones lleguen a hacerse realidad. Es importante tener en cuenta posibles conflictos de interés a la hora de valorar ciertas opiniones.
Por centrar el debate, dejemos claras un par de cosas:
- La gestión de producto tradicional (y no olvidemos que esta función empezó a definirse hace menos de 80 años) ha estado influida -igual que otras funciones de la empresa- por filosofías basadas en la planificación rígida, en organizaciones jerárquicas, en procesos secuenciales, en burocracia… Este enfoque ha podido resultar eficaz en épocas de cambio lento y de innovación limitada, cuando las empresas controlaban sus mercados, pero no lo es en esta era en que las nuevas tecnologías aparecen cada día, habilitando modelos de negocio radicalmente nuevos y en que unos clientes cada vez más conectados e informados están al mando. Necesitamos adaptar el Product Management a esta nueva era.
- La gestión de producto se puede mejorar. Si la ingeniería de software se ha podido beneficiar de las metodologías iterativas y evolutivas o del prototipado rápido (sin que por ello tengamos de cambiar de nombre a esta actividad) el Product Management puede adoptar principios de Agile o Design Thinking para hacerse más flexible y adaptarse a esta era cambios e incertidumbre. Pero no pensemos que el nuevo Product Management equivale a Customer Development o que el nuevo Product Manager es el Product Owner. Como hemos visto, ninguna de estas metodologías/roles abarca todo el espectro de funciones que exige la gestión de producto.
En realidad, la función/rol de Product Management nunca ha sido más importante que ahora, especialmente en productos tecnológicos. Más que nunca, las empresas seguirán necesitando personas que se responsabilicen de hacer productos que la gente quiera comprar y del éxito de esos productos en el mercado, con toda la extensión y profundidad de actividades que requiere esa función (recordemos que la gestión de productos es mucho más que el desarrollo de nuevos productos).
Bien sea un Jefe de Producto experimentado o bien el propio CEO quien desempeñe esa función necesitamos una persona (y no un comité) que se responsabilice de gestionar el producto como un negocio. Por eso los rumores sobre la muerte del Product Management han sido enormemente exagerados, como lo demuestra el hecho de que incluso las empresas tecnológicas más avanzadas siguen contratando Product Managers expertos.
Pero eso requiere que el Product Management se adapte a la extrema volatilidad y velocidad de los mercados, clientes y tecnologías actuales.
Necesitamos un Product Management más Agile / Lean / ….. (escribe tu buzzword favorita)
Hacer un Product Management más moderno significa incorporar de manera crítica lo mejor de las nuevas filosofías de una forma no dogmática y sin caer en prescripciones “religiosas” ni en liturgias innecesarias… a la vez que se preserva lo que sigue funcionando.
Creo que es estéril definir si el nuevo Product Management debe estar más basado en Agile o en Design Thinking, Customer Development, o Generación de Modelos de Negocio (no me gusta participar en guerras de religión). Como hemos visto por aquí, todas estas filosofías tienen muchos puntos en común -aunque también algunas contradicciones, que se van superando paulatinamente. Pero lo más importante es que en conjunto renuevan y aportan una nueva dimensión a la gestión de producto.
Este nuevo enfoque para el Product Management se debe caracterizar por un intenso foco en el mercado y en las experiencias del cliente, una máxima flexibilidad y adaptación y una mínima burocracia, que se aplican en todo el ciclo de vida del producto.
El Product Manager debe ser el experto en el mercado y la voz más autorizada en el equipo. No se conforma con recibir de una manera reactiva los requisitos que le envían todos los interesados (clientes, vendedores, desarrolladores, directivos) sino que de una manera activa genera customer insights e información de mercado. Para ello aplica un conjunto ecléctico de técnicas para entender lo que el mercado necesita y cómo crear valor para los clientes (y no limitarse a escuchar lo que algunos usuarios dicen que quieren).
El Product Manager destila esos inputs para descubrir problemas y necesidades que vale la pena resolver (en términos de su importancia, urgencia y extensión) y mantiene una lista priorizada de problemas abiertos y de la oportunidad de mercado asociada con cada uno. Para cada oportunidad de mercado prioritaria el Jefe de Producto elabora y valida una visión del producto que sirva para alinear a todo el equipo y mantenerlo enfocado en los segmentos de mercado, personas (de comprador y usuario) y problema a resolver.
El uso de datos de mercado en lugar de opiniones y convenciones, la iteración y la colaboración en equipos multidisciplinares son la clave de todas las actividades: no sólo en desarrollo, también en la comercialización, la evolución y el control del producto.
En conjunto, este movimiento implica cambios en las filosofías, los procesos y los artefactos del Product Management, que iremos detallando en la segunda parte de este post.
El post “Necesitamos un nuevo Product Management (1)” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.
[Desarrollar nuevas ofertas y modelos de negocio en mercados tecnológicos plantea retos muy particulares. Descubre en este documento cómo desarrollar productos que los clientes necesitan.]

![El rol de Product Owner no es suficiente en empresas que comercializan productos para un mercado. Para que un Product Owner pueda colaborar eficazmente con su Product Manager (o asumir alguna de sus funciones) es imprescindible un mayor conocimiento y experiencia en aspectos de negocio. Las empresas de producto que desean tener éxito en el mercado necesitan Product Managers experimentados… y los contratan. No hay más hay que ver las ofertas de empleo que se publican en los sitios web de las propias compañías (incluso de las más punteras) o en LinkedIn. Sin embargo, en los últimos años la tendencia a la “agilización” ha llevado a algunos evangelistas de Agile a promover la sustitución del “anticuado puesto de Product Manager” por el más moderno de Product Owner. En realidad, lo que estos apóstoles promueven es extender las atribuciones del rol de Product Owner original de Scrum, elevándolo a la altura de una especie de “Súper Product Owner”, que aborde cada vez más áreas de la gestión de producto. En definitiva, lo que postulan es sustituir el rol de Product Manager por el de un Product Owner cuyas funciones cada vez se parece más a las de aquél. En este blog hemos hablado ya de las relaciones entre Product Manager y Product Owner y de por qué prescindir de uno u otro puesto es una mala idea. Y personalmente soy un firme partidario de aplicar lo que de bueno tienen los enfoques Agile/Lean/Design Thinking al Product Management… y a todas las áreas de la empresa. Creo que las empresas de producto -especialmente en mercados tecnológicos, rápidos e innovadores- se beneficiarían de una Gestión de Producto más Agile/Lean (no quiero entrar en guerras de religión con el nombre). Pero es ilusorio pensar que por ampliar el alcance del rol de Product Owner y prescindir del de Product Manager vamos a gestionar mejor nuestros productos. Y lo creo por varios motivos: • Las actividades de un Product Owner (incluso en sus versiones más avanzadas) son una parte de las necesarias para garantizar el éxito de un producto en el mercado, y que definen la responsabilidad del Product Manager. El desarrollo de nuevos productos no lo es todo: antes hay que descubrir y analizar la oportunidad de mercado y después hay que comercializar, explotar, mantener y evolucionar el producto. Contrariamente a lo que muchos ingenieros podrían pensar, el lanzamiento no es el principio del fin de un producto: es el fin del principio. Un rol que en sus versiones más básicas únicamente existe durante el proyecto de construcción del producto no puede aspirar a garantizar el éxito de éste en el mercado. • La realidad es que lo que con mayor frecuencia se encuentra en las empresas es un “Mini Product Owner”, no sólo en actividades, sino en habilidades. Aparte de que el alcance de los roles de Product Manager y Product Owner son diferentes (el Jefe de Producto es mucho más estratégico y enfocado al exterior), el tipo de profesional que desempeña este último tampoco ayuda. En la mayoría de las empresas se trata de alguien con bagaje puramente técnico y con escasa experiencia y aptitud para entender realmente un mercado, descubrir las necesidades esenciales de los clientes y colaborar con los otros departamentos de la empresa y gestionar el producto como un negocio a lo largo de todo su ciclo de vida. (Nota al margen: la formación sobre Product Owner/”Agile Product Manager” disponible en España deja bastante que desear, limitándose en muchos casos a cubrir una Gestión Ágil de PROYECTOS, en el mejor de los casos complementada con pinceladas de Lean Startup y otros enfoques de moda, pero no necesariamente con gestión de PRODUCTO). El Product Owner típico necesita más conocimientos y habilidades de negocio No podemos dar la “propiedad” de los aspectos estratégicos de un producto a alguien que carece de los conocimientos y la experiencia necesarios. Estos son algunos de ejes de gestión de producto que deberían mejorar muchos Product Owners: • Mejorar su perspectiva sobre la estrategia de producto global y las sinergias de la cartera de productos. El Product Owner típico tiende a optimizar la release, sin tener en cuenta las oportunidades de bundling y cross-selling con otros productos, y a veces pierde de vista el roadmap. • Aprender a diferenciar entre unos pocos clientes y el mercado en su conjunto. El Product Owner medio tiende a dar credibilidad y a generalizar el input de los clientes más cercanos o comunicativos y de aquellos que se avienen a probar el producto durante el desarrollo. Además, es habitual que el mercado se componga en realidad de diferentes grupos de clientes, cada uno caracterizado por unas necesidades similares - pero diferentes de un grupo a otro. Pero las técnicas de segmentación y targeting no suelen estar entre los conocimientos del Product Owner. • Entender los drivers que crean valor para el cliente para convertirlos en productos más comprables y aprender a elaborar posicionamientos, comparativas respecto a la competencia y mensajes significativos para el mercado. Las propuestas de valor que elabora el Product Owner típico en realidad consisten en enumeraciones de atributos y funcionalidades. • Entender el modelo de negocio que sustenta el producto y las herramientas para capturar el máximo valor para la empresa: packaging, pricing. El Product Owner medio tiene tendencia a añadir funcionalidades sin pensar en cómo rentabilizarlas. • Aprender a priorizar aspectos estratégicos del producto (tales como la experiencia de usuario, los drivers de compra o una arquitectura que permita evolucionarlo fácilmente y crear productos derivados) frente a funcionalidades de usuario visibles individuales. • Mejorar sus habilidades para comunicar eficazmente y aumentar su credibilidad ante los departamentos de Marketing, Ventas, Soporte, la Dirección de la empresa y, en general, todos los que tienen que contribuir a que el producto sea un éxito en el mercado. Un Product Owner que mejorara sus capacidades de gestión de producto no sólo podría colaborar más eficazmente con su Product Manager, sino que podría abrir una vía de desarrollo y evolución profesional hacia ese rol. En resumen, necesitamos una gestión de productos mucho más Agile/Lean, pero suprimir la figura del Product Manager y sustituirla por la de un (Súper) Product Owner no es la manera de conseguirlo. El post “Si quieres ser un Product Owner excelente aprende Product Management” se publicó primero en “Marketing & Innovación”. [Desarrollar nuevas ofertas y modelos de negocio en mercados tecnológicos plantea retos muy particulares. Descubre en este documento cómo desarrollar productos que los clientes necesitan.]](https://conversisconsulting.com/wp-content/uploads/2013/11/product-owner-needs-product-management.jpg?w=300&h=240)







