Crecimiento de productos tecnológicos

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El crecimiento basado en “semillas”, es decir, en el éxito de nuestros clientes actuales consiste en facilitar proactivamente este éxito para activar tanto la retención y la expansión en esos clientes como la referencia y la recomendación para conseguir clientes nuevos.

Seguimos explorando los cuatro cilindros de nuestro motor de crecimiento, en este caso las “semillas”: éxito de nuestros clientes actuales.

Semillas: éxito de nuestros clientes actuales

Las «semillas» son campañas “muchos-a-muchos” que se basan en las relaciones con los clientes actuales y en el boca a boca. Para la mayoría de empresas esto toma la forma de clientes satisfechos que generan referencias y altas tasas de renovación y de ventas cruzadas.

El éxito de nuestros clientes actuales crea múltiples oportunidades de crecimiento:

  • Menor pérdida de clientes: los ingresos más fáciles de conseguir provienen de mantener a los clientes que tenemos y de evitar el churn (crecimiento neto negativo).
  • Ventas adicionales a esos clientes: los clientes satisfechos tienen más disposición a probar y comprar otras ofertas nuestras (cross-sell y upsell).
  • Más referencias y recomendaciones a nuevos clientes.
  • Mejor marketing y venta: nuestra generación de leads y venta pueden potenciarse con estudios de casos y testimonios detallados de nuestros clientes actuales satisfechos.
  • Efectos de red: nuestro producto es tanto más valioso para los clientes cuanto más clientes lo están usando.

Servicio clienteLas empresas mejor gestionadas pueden registrar hasta un -2% de churn al mes (medido sobre los ingresos). Sí, es un 2% negativo, lo que significa que ganan más dinero cada mes. ¿Por qué? Porque los clientes que permanecen con ellos compran y gastan más de lo que la empresa pierde por la marcha de otros clientes.

El éxito de nuestros clientes genera un efecto flywheel de realimentación y autorefuerzo, gracias a un proceso circular donde nuestros clientes alimentan el crecimiento. Ciertamente, las “semillas” tienen puntos favorables muy notables, pero también aspectos negativos. Veámoslos a continuación:

  • Pros: esta palanca es altamente rentable. Las ventas adicionales a un cliente actual resultan mucho más baratas que conseguir clientes nuevos y el “boca a boca” es el canal más rápido y tiene las tasas de cierre favorable más altas.
  • Contras: resulta difícil cultivarla de forma proactiva para hacerla más predecible. Es necesario implementar una forma metódica de hacer que los clientes tengan éxito, documentarla y optimizarla incesantemente.

Esta disciplina experimentó un avance notable con la proliferación de modelos de negocio basados en la suscripción (por ejemplo, SaaS) donde resulta imprescindible retener al cliente para asegurar la rentabilidad. Esto llevó al nacimiento de la función conocida como Éxito del Cliente (Customer Success), que actualmente se ha extendido a múltiples sectores.

Pero el peso de una estrategia de “semillas” no recae sólo en el departamento de Éxito del Cliente. Sin ir más lejos, Marketing tiene un peso importante ejecutando campañas de información sobre los productos de nuestra empresa para favorecer la retención y la expansión, y utilizando el caso del cliente actual como material para atraer y persuadir a nuevos clientes. Muchos departamentos son protagonistas de esta estrategia:

  • Implementación, Onboarding, Solution Engineering, Delivery: su misión es implementar la solución del cliente y ponerlo en situación de empezar a capturar beneficios de nuestra colaboración. Esta función es muy relevante cuando la solución requiere importantes dosis de configuración, integración o desarrollos complementarios.
  • Customer Support: su objetivo es responder reactivamente ante problemas, errores, etc. de nuestra solución, cumpliendo unos niveles de servicio pactados (SLA).
  • Customer Success: se ocupa de colaborar proactivamente con el cliente para que éste alcance sus objetivos de negocio y obtenga el valor deseado durante todo el ciclo de vida de nuestra solución. Esta función colabora muy estrechamente con Account Management, que depende de Ventas y se ocupa de buscar deliberadamente oportunidades de expansión (cross-sell, upsell) y de recomendación en el cliente, con la consiguiente repercusión en los ingresos.

La mayoría de estas funciones pertenecen a una organización de nivel superior que en muchas empresas recibe el nombre Servicio al Cliente. Por eso en los siguientes puntos nos referiremos en general a ella, sin particularizar en sus diferentes áreas.

Las mejores prácticas en Servicio al Cliente

En los siguientes apartados vamos a discutir cómo la función de Servicio al Cliente puede desarrollar una estrategia de crecimiento basado en “semillas”.

Entender a nuestro cliente y su viaje

Debemos ser capaces de pensar como nuestro cliente. ¿Qué aspecto tiene el éxito cuando compra nuestro producto? ¿Qué quiere obtener de nuestro servicio?

El análisis del comportamiento del cliente y la IA pueden capturar y analizar grandes cantidades de datos para crear modelos predictivos y prescriptivos. Este análisis de datos puede ayudarnos a definir procesos para mejorar la CX.

Si nuestros equipos de éxito del cliente entienden el viaje de dicho cliente, pueden garantizar que estos permanezcan felices y satisfechos a lo largo de su relación con nuestra marca.

Desarrollar un proceso de onboarding impecable

Una de las funciones más importantes del equipo de éxito del cliente es asegurarse de que existe un proceso de onboarding optimizado. Nuestro equipo debe comprender las metas y los objetivos desde el punto de vista del cliente y establecer un rumbo para ayudarle a alcanzar el éxito inmediatamente. Enseñémosles a sacar el máximo partido de nuestro producto con herramientas, recursos y formación.

Al implementar un proceso de onboarding optimizado, el personal de servicio al cliente puede dar los pasos críticos hacia la realización del valor y acelerar el tiempo de creación de valor para un cliente.

Dividir nuestra base de clientes en segmentos más específicos y personalizar su experiencia

Lo que funciona para un cliente puede no funcionar para otro. Aunque tengamos varios clientes en el mismo sector, no hay dos exactamente iguales. Si deseamos centrarnos en más de un objetivo de éxito del cliente, podemos segmentar nuestra base de clientes para obtener de ellos diferentes definiciones de «éxito». Además, nuestros clientes son inteligentes y sabrán cuándo se les están enviando mensajes sin un toque personal.

Alinear los equipos de éxito del cliente y de producto

Si queremos atraer a nuevos clientes, perfeccionar su viaje y conseguir una alta retención a largo plazo, tendremos que mejorar la experiencia de nuestro producto para asegurarnos de que es la mejor posible. Dos equipos trabajando para crear una experiencia excepcional para el cliente es mejor que uno. Especialmente cuando el equipo de producto y el equipo de éxito del cliente están alineados y coinciden en las estrategias aplicadas.

Dedicar tiempo a los clientes y establecer conexiones personales no automatizadas

Una vez que hayamos afinado el proceso de onboarding y hayamos conseguido que nuestros clientes estén en marcha, no esperemos que ahora tengan que valerse por sí mismos. Nuestro equipo de atención al cliente debe seguir invirtiendo en ellos, dedicándoles tiempo una vez que estén totalmente integrados. Y ya sea una respuesta “enlatada” vía correo electrónico o hablar por teléfono con una máquina cuando tienen un problema de soporte nunca es la forma más productiva de comunicarse.

Por ello, nuestro equipo de éxito del cliente necesita hacer algo muy sencillo… coger el teléfono. Es importante dedicar tiempo a llamar a los nuevos clientes. Hacemos esto para poder construir una conexión personal con nuestra empresa, y también para ayudar a los clientes a maximizar el valor que obtienen de nuestro producto.

Ser proactivo y minimizar la fricción en las interacciones

A nuestros clientes no les interesa esperar días y días para recibir una respuesta a un ticket de soporte o a un correo electrónico. Quieren que sus representantes de atención al cliente sean proactivos y respondan con rapidez.

Los clientes también esperan comprobaciones frecuentes por parte de su representante de soporte, lo que demuestra que no se han olvidado de ellos una vez firmado el contrato.

Los clientes no quieren perder el tiempo. Cuando necesitan ayuda quieren obtenerla de la forma más fácil y rápida. Tal vez esto signifique una llamada telefónica en horario laboral, pero también puede significar un artículo de ayuda fácil de encontrar, una serie de correos electrónicos rápidos o un mensaje de Facebook.

Una experiencia sin fricciones suele empezar por que los equipos de éxito del cliente den un paso atrás y examinen cada paso del proceso. Así pueden determinar si un paso es necesario y cómo beneficia a la organización, al cliente y al empleado.

Es posible que los equipos de éxito del cliente también quieran investigar cómo las nuevas tecnologías, como los carritos inteligentes, los manuales de usuario interactivos y las recomendaciones contextuales, podrían ayudar a crear una CX sin fisuras.

Implementar un bucle de realimentación del cliente y analizar y compartir sus métricas

Los datos de nuestros clientes no tienen precio: asegurémonos de prestarles atención. Para ponerlo en práctica pensemos hasta qué punto los comentarios nos ayudarán a recopilar información de primera mano sobre nuestros clientes y sus pensamientos y sentimientos en torno a nuestro producto.

Tomemos el tiempo necesario para escuchar sus opiniones, informémosles de cómo pensamos responder y enviémosles siempre información actualizada para cerrar el círculo de comentarios.

El trabajo en equipo es crucial cuando se trata del éxito del cliente. Todos los equipos de la empresa deben recopilar las métricas de los clientes y compartir los datos con los demás miembros del equipo con regularidad.

La comunicación entre los diferentes departamentos es esencial para mantener todo bajo control y obtener los datos correctos en el momento adecuado. Lo mejor sería centrarse en las métricas clave del cliente: coste de retención del cliente, tasa de repetición de compra, tasa de retención del cliente, puntuación de satisfacción del cliente, tasa de abandono y puntuación del esfuerzo del cliente.

Demasiadas empresas se obsesionan con una única forma de crecer e ignoran las demás. Cada tipo de cliente potencial puede tener diferentes viajes, tasas de conversión, ciclos de venta, tamaño medio de las operaciones, clientes y métodos para aumentarlos. Lo importante es saber qué tipo(s), y en qué  combinación / equilibrio, funcionan mejor para nuestro negocio.

En este post discutimos las características de nuestro producto/mercado que influyen en la conformación de nuestro motor de crecimiento.

El post “Los cuatro cilindros de nuestro motor de crecimiento (4): semillas” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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El crecimiento basado en “bucles”, es decir, impulsado por el propio producto, está ligado a la posibilidad de prueba y uso gratuitos, a la viralidad intrínseca y a crear bucles que involucran a los recursos de nuestro ecosistema para fomentar la adquisición, la retención y la monetización y producir un crecimiento no lineal.

Seguimos explorando los cuatro cilindros de nuestro motor de crecimiento, en este caso los “bucles”: crecimiento impulsado por el producto.

Bucles: crecimiento impulsado por el producto

En su forma más pura, el Crecimiento Impulsado por el Producto (PLG, Product-Led Growth) significa que el propio producto adquiere, retiene y monetiza a los clientes, canalizándolos a través de un flujo de pago, normalmente sin contacto humano. En cierto modo, se trata de alcanzar el ideal de productos que “se venden solos”.

Crecimiento impulsado por el productoEsencialmente, se trata de un modelo muy diferente al de un movimiento impulsado por las Ventas o el Marketing, en el que la mayoría de los clientes potenciales se adquieren y se canalizan a través del viaje del usuario utilizando tácticas de marketing tradicionales y la intervención de las ventas antes de la monetización.

Aunque requiere una alta inversión, el Crecimiento Impulsado por el Producto es muy escalable porque dicha inversion se aplica a mejorar el rendimiento a través de todos los clientes potrenciales de nuestro mercado objetivo.

El PLG se aplica tanto en mercados B2C como en B2B y está conceptualmente muy ligado a la viralidad inherente y a la posibilidad de implementar en el propio producto pruebas gratuitas en autoservicio, modelos freemium, bucles de adquisición, retención, expansión y monetización y efectos de red.

Ejemplos de bucles

Recordemos algunos ejemplos de bucles PLG:

  • Los bucles naturales (Disparador – Acción – Recompensa) de uso de nuestro producto hacen que éste sea “pegadizo” y aumenten la involucración de los usuarios. Por ejemplo, un usuario está aburrido, va a Pinterest y “pinea” algo y obtiene la recompensa de encontrar algo relacionado con sus intereses.
  • Podemos crear bucles cultivados para aumentar la involucración, que promueven y amplifican los comportamientos naturales de los usuarios y dependen de disparadores extrínsecos, “forzados” por nosotros. Por ejemplo, Pinterest descubre que se ha creado nuevo contenido alrededor de los topics de interés de un usuario, el sistema le envía email o notificación push con ese nuevo contenido y eso desencadena un nuevo ciclo de vuelta a la aplicación, “pineado” y recompensa.
  • El producto puede poseer bucles virales en los que son los usuarios los que directa o indirectamente invitan a otros usuarios a unirse al producto y aumentan la adquisición. Por ejemplo, un usuario de Dropbox que quiere compartir información con otros usuarios les puede enviar desde dentro de la aplicación una invitación para registrarse en Dropbox y acceder a la información compartida.
  • Los bucles de contenido se basan en la creación de contenidos valiosos para nuestros potenciales clientes que sirvan para hacernos más visibles y atraerlos hacia nuestro producto, aumentando la adquisición. En el caso más favorable, estos contenidos pueden ser incluso creados y distribuidos por los propios usuarios de nuestro producto. Por ejemplo, en el caso de TikTok los usuarios, además de crear sus videos y publicarlos en la plataforma para que los vean sus seguidores y los usuarios en general, tienen todo el interés en difundirlos por todo tipo de canales alternativos (Facebook, Instagram…) para ganar audiencia, atrayendo así más visitantes hacia TikTok.
  • Los efectos de red hacen que un producto sea más valioso cuantos más usuarios tiene, contribuyendo a reforzar los otros bucles. Por ejemplo, cuantos más usuarios tienen WhatsApp, mayores son sus posibilidades de comunicación y más valioso resulta tanto para los usuarios nuevos como para los ya existentes.
  • Y, aunque no se trata de bucles, la posibilidad de prueba gratuita, el modelo freemium y la compra autoservicio (sin ayuda humana) reducen la fricción y fomentan el crecimiento del producto.

El PLG puro no vale para todo el mundo…

Aunque, como ya sabemos, el PLG está muy indicado en mercados B2C, en el caso de mercados B2B este enfoque de Crecimiento Impulsado por el Producto está más indicado cuando:

Si no se dan estas circunstancias no implica que no se pueda aplicar el PLG, pero para que gane tracción habrá que complementarlo con otras tácticas: desde crear nuevos casos de uso individuales y dotarlos de un onboarding impecable y un time-to-value rápido, hasta complementar el PLG con Ventas Enterprise, en lo que ha pasado a llamarse Product-Led Sales (PLS).

…pero toda empresa de producto puede aplicar PLG a un nivel básico

Pero ¿y si el producto ni siquiera se presta a la prueba gratuita, el freemium y a implementar esos bucles de adquisición, retención, expansión y monetización? Pues la verdad es que incluso el producto más “difícil para PLG” (de compra corporativa, sin un caso de uso individual sencillo, de implementación compleja, etc.) puede aplicar el Crecimiento Impulsado por el Producto, aunque sea a un nivel fundamental:

  • El producto debe ser lo suficientemente funcional y estable para que, una vez implementado (con toda la complejidad que eso implique), satisfaga a los clientes y estos nos puedan referenciar y recomendar. En muchos casos esta satisfacción vendrá entregada por los equipos de Éxito de Cliente de nuestra área de Servicio al Cliente (ver estrategia siguiente).
  • Debemos proporcionar maneras de que los clientes potenciales puedan experimentar sin fricciones el producto antes de la compra: tours guiados, demos interactivas basadas en los diferentes casos de uso, etc.
  • Debemos instrumentar una analítica de producto potente, que nos informe de las funcionalidades más y menos usadas, el perfil de uso de cada cliente, etc. Así podremos orientar el roadmap de producto y detectar oportunidades de upselling y cross-selling en los clientes.

En el próximo post analizaremos la palanca “semillas”: éxito de nuestros clientes actuales.

El post “Los cuatro cilindros de nuestro motor de crecimiento (3): bucles” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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Un crecimiento basado en “arpones”, es decir, en el uso de marketing y ventas enfocados en un conjunto limitado de cuentas prioritarias, requiere la aplicación de tácticas outbound y de perfiles y herramientas especializados para una prospección predecible y escalable.

Seguimos explorando los cuatro cilindros de nuestro motor de crecimiento, en este caso los “arpones”: marketing y ventas enfocados.

Arpones: marketing y ventas enfocados

Esta estrategia consiste en perseguir activa y sistemáticamente un conjunto limitado e identificado de clientes prioritarios (por razones de estrategia, potencial de ingresos, relevancia, etc.). Dichos clientes son habitualmente de tipo empresarial y entonces hablamos de “cuentas”.

Esta filosofía es selectiva -en una escala que va desde unos miles a unas pocas decenas de cuentas objetivo- y generalmente suele implicar en las fases finales del proceso de venta el uso de recursos comerciales especializados (aunque como veremos esto no siempre es así).

Marketing ventas enfocadosDichos recursos constituyen un canal “uno a uno”, de alto contacto y personalización extrema pero no muy escalable (para trabajar con más clientes debemos aumentar linealmente el número de comerciales). A cambio, es un canal muy predecible ya que por definición nos estamos dirigiendo a cuentas identificadas como atractivas. Las mencionadas características hacen que esta estrategia sea cara y sólo resulte rentable cuando el valor del tiempo de vida de los clientes (CLTV) es alto, típicamente superior a cinco cifras (en euros).

Por su naturaleza, este enfoque está esencialmente basado en la interrupción (outbound) y trata de generar oportunidades de venta en potenciales clientes que no están necesariamente buscando una solución. En muchas ocasiones la relación se entabla antes siquiera de que el cliente haya establecido con exactitud cuál es su problema, por lo cual las metodologías de venta tipo challenger son muy relevantes.

Implementando una estrategia de «arpones»

La manera tradicional de implementar esta estrategia ha sido:

  1. Definir nuestro Perfir de Cliente Ideal (ICP). Asumiendo, como es habitual, que nuestro mercado es B2B, el ICP es la descripción de una organización.
  2. Elaborar listas de potenciales organizaciones que se ajustan a nuestro ICP.
  3. Para cada organización mapear los puestos de los posibles participantes en el proceso de compra de nuestro producto y poblar los nombres y datos de contacto de las personas que los ocupan.
  4. Contactar a dichos individuos directamente mediante canales directos y personalizados: redes sociales, email, teléfono, visitas en persona.
  5. Construir la relación con la cuenta, descubrir la oportunidad, desarrollarla, ofertar, negociar y cerrar las operaciones.

Durante mucho tiempo esta labor de prospección la desempeñaron directamente los vendedores (Account Executives, Sales Executives) como parte de las actividades de desarrollo de su territorio. Esos mismos vendedores debían luego realizar el resto del proceso comercial.

Especializando la prospección

A principio de los años 2000, sin embargo, la situación comenzó a cambiar. Muchos empezaron a pensar que dejar estas actividades en manos de los vendedores no era la mejor solución.

Hay varios problemas en hacer que los Account Executives (los que tienen una cuota de operaciones que cerrar, estén sobre el terreno o en modo inside) sean los mismos que prospectan para conectar con nuevas cuentas:

  • No quieren hacerlo: es una labor que puede ser ingrata y que no satisface a personal senior, muy formado y experto.
  • Habitualmente los Account Executives son muy malos haciéndolo: las habilidades necesarias para ser un buen “cerrador” y un buen “prospectador” son diferentes y raramente se dan simultáneamente en la misma persona.
  • Aunque un vendedor excepcionalmente prospecte con éxito, inmediatamente pasa a estar absorbido por el cierre de las operaciones y deja de prospectar sistemáticamente.
  • Utilizar al personal más caro en una labor de relativamente bajo valor constituye un uso muy pobre de los recursos de la empresa.

Estos cambios dieron lugar a un enfoque de prospección directa más especializado, realizado por personal más junior (y más barato) en puestos de Business Development Representatives (BDRs) o Sales Development Representatives (SDRs) según la nomenclatura de cada empresa.

Típicamente, una vez establecido el nivel mínimo de contacto y comprobado que la organización encaja en nuestro ICP, el Business Development Representative traspasa la cuenta a un Account Executive para su desarrollo.

Esta especialización dio lugar al establecimiento de unas prácticas profesionales más estandarizadas (incluyendo, por ejemplo, la adopción de los entonces nuevos medios sociales) y a la aparición de herramientas software específicamente centradas en estas actividades.

ABM: Marketing se une al juego

Finalmente, a principios de la década de 2010, Marketing se incorporó a esta estrategia. El Account Based Marketing (ABM) nació como una manera de aplicar los canales y tácticas de marketing a un desarrollo de negocio más enfocado y de realizar de una manera más escalable lo que hasta ahora se estaba haciendo mediante contacto personal directo.

Este marketing es principalmente outbound pero -a diferencia de la estrategia de “redes”- está más enfocado y añade las mejores prácticas recientes en cuanto al uso de contenidos, la personalización y la aportación de valor para la audiencia.

Una nueva generación de herramientas software que incorporan capacidades predictivas basadas en IA, integración de datos de contacto multifuente, publicidad enfocada, personalización y analítica avanzada están allanando el camino para que esta estrategia se pueda implementar de manera eficiente y escalable.

El proceso de ABM se compone de las siguientes fases:

  1. Seleccionar cuentas estratégicas. Nominarlas y elaborar una lista en función de su valor estratégico para nosotros, incluyendo aspectos como la probabilidad de proporcionar ingresos. Esas cuentas deberán ajustarse a un Perfil de Cliente Ideal (ICP) que queremos priorizar y se caracterizarán entre otras cosas por un Viaje de Cliente.
  2. Descubrir contactos en las cuentas y mapearlos. Identificar los contactos relevantes en cada cuenta en función de su protagonismo en el viaje del cliente y mapear las relaciones entre ellos. Estos contactos pertenecerán a varias personas o arquetipos de comprador.
  3. Desarrollar insights sobre las cuentas. Aprender todo sobre ellas (tendencias y benchmarks sectoriales, retos, oportunidades sobre su negocio) para que nuestras interacciones sean siempre relevantes y resuenen con ellos.
  4. Generar mensajes y contenidos relevantes para la cuenta. Crear o adaptar contenidos que substancian los insights y dirigidos al equipo de compra.
  5. Proporcionar interacciones específicas de la cuenta. Conectar activamente y asegurarnos de que nuestros contactos objetivo consumen los contenidos
  6. Orquestar programas enfocados en las cuentas. Sincronizar interacciones y canales diferentes como parte de un plan de cuenta integrado.
  7. Definir y monitorizar métricas que reflejen un absoluto foco en la cuenta y en influenciar a la gente que importa.

El ABM, por su naturaleza más escalable que la prospección directa, ha permitido que la estrategia de “arpones” se pueda usar en cuentas de menos valor (CLTV), combinándola incluso con ventas en autoservicio y ampliando el ámbito de aplicación de este enfoque.

Sin embargo todo esto está cambiando recientemente, con la tandencia a automatizar y escalar la prospección y la aparición de herramientas innovadoras (ej.: enriquecimiento de datos).

En el próximo post analizaremos la palanca “bucles”: crecimiento impulsado por el producto.

El post “Los cuatro cilindros de nuestro motor de crecimiento (2): arpones” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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Nuestro motor de crecimiento tiene cuatro cilindros básicos: redes, arpones, bucles y semillas. Las “redes” consisten en las actividades de marketing y ventas con un alcance amplio de mercado.

Muchas empresas fían todo su crecimiento a una sola “palanca”: Marketing, Ventas,  etc. El caso más tradicional es el de empresas enfocadas en Ventas, que encomiendan totalmente sus ingresos a la actividad de sus comerciales, sin combinarlas con actividades sinérgicas en otros ejes. Pero también existen empresas basadas exclusivamente en el marketing… o el producto.

Las razones para este comportamiento pueden ser muy variadas: históricas (“siempre lo hemos hecho así”), personales (el CEO es un experto en producto y tiene la ilusión de que los productos deberían “venderse solos”), organizativas, financieras… Pero lo que resulta evidente es que dejar de lado algunas de las palancas de crecimiento disponibles (por principios o por ignorancia) nos hace perder oportunidades.

Cilindros de nuestro motor de crecimiento

¿Y cuáles son esas palancas de crecimiento? En éste y los tres siguientes posts vamos a presentar una clasificación atendiendo a la naturaleza de dichas palancas y muy centrada en el objetivo de generación de demanda para crecer.

Palancas motor crecimiento

Para ello vamos a aplicar una taxonomía inspirada en el popular libro “Predictable Revenue”, de A. Ross y M. Tyler, pero adaptada y ampliada a los tiempos actuales. De modo que los cilindros de nuestro motor de crecimiento son:

Lo más importantes de estas palancas, como ha quedado dicho, es que no son excluyentes. Si utilizamos una de ellas eso no quiere decir que no podamos utilizar las otras. De hecho sólo combinándolas de manera óptima, teniendo en cuenta nuestro producto-mercado y el momento en nuestro ciclo de vida, podremos conseguir un crecimiento predecible y escalable.

Veamos en detalle en qué consisten esas palancas.

Redes: marketing y ventas amplios

El crecimiento mediante redes consiste en utilizar nuestro Marketing y Ventas para “tender una red” lo más amplia posible de modo que en ella caiga el mayor número posible de leads dentro de nuestra audiencia objetivo y ganemos una elevada proporción de esos potenciales clientes.

Ciertamente, el marketing de amplio espectro puede aplicarse a varios objetivos:

A los efectos de esta explicación nos centraremos en el primero (generación de demanda) por ser el que tiene un efecto más directo en el crecimiento.

En las etapas iniciales del ciclo de compra de nuestros clientes, el enfoque de redes usa canales “uno-a-muchos”, escalables, automatizables, de bajo contacto y con una limitada personalización: buscadores, medios sociales, anuncios display…

Marketing ventas ampliosAunque esta estrategia es escalable (incluso -a veces- exponencialmente) no es muy predecible. Si duplicamos nuestros esfuerzos no es seguro que vayamos a duplicar nuestros resultados debido al componente aleatorio que hay en la audiencia que recibe nuestros impactos. Pero, gracias a su escalabilidad, puede ser rentable con productos baratos y oportunidades pequeñas.

Sin embargo el principal problema es que muchos de estos canales (ej.: SEO) no permiten (o permiten poco) filtrar quién recibe nuestros impactos y quién acaba registrándose como lead, con lo cual podemos acabar recibiendo muchos leads basura. Otros canales, notablemente la publicidad display, llevan tiempo prometiendo una alta segmentación y enfoque pero en la realidad esta promesa dista mucho de haberse cumplido. En definitiva, en el eje cantidad frente a cantidad de los leads esta estrategia acaba cayendo en el lado de la cantidad.

La estrategia de marketing+ventas de amplio espectro se suele dividir en dos enfoques:

  • Basado en la atracción: es lo que se conoce como Marketing Inbound y que es esencialmente sinónimo de marketing basado en contenidos. Consiste en generar, optimizar y distribuir “contenido magnético” que resulte muy valioso para nuestra audiencia, de modo que ésta termine compartiéndolo y amplificándolo y sirva para que resultemos más encontrables online.
  • Basado en la interrupción: es lo que se conoce como Marketing Outbound y consiste en aparecer ante nuestra audiencia objetivo cuando no nos espera a través de canales típicamente de pago tales como la publicidad -más o menos enfocada- en medios sociales o display.

Implementando una estrategia de «redes»

La manera tradicional de implementar esta estrategia ha sido:

  1. Definir nuestro segmento objetivo. En mercados B2C nuestro segmento es la descripción de un usuario-comprador. En B2B es la descripción de una organización.
  2. Identificar nuestros compradores y perfilarlos mediante personas. En mercados B2B es habitual que en nuestro segmento haya dos o más personas de comprador importantes.
  3. Identificar los viajes de esos compradores y las necesidades de información en cada etapa de los viajes. Un viaje de comprador puede ser algo tan sencillo como tres etapas: Conciencia – Consideración – Decisión.
  4. Generar, optimizar y distribuir contenido para las etapas de esos viajes. Por ejemplo:
    1. Para la etapa de Conciencia el contenido debe estar enfocado en responder a la pregunta “¿por qué (hacer algo)?” y a vender el problema del cliente que resolvemos.
    2. Para la etapa de Consideración el contenido debe centrarse en posicionar nuestro (tipo de) solución: cómo resuelve el problema de cliente y cuál es su valor.
    3. Para la etapa de Decisión el contenido debe estar enfocado en conseguir que nos elijan frente a la competencia, argumentando los aspectos diferenciadores de nuestro producto.

Y, lo que es muy importante, el marketing digital y especialmente el orgánico generan un efecto flywheel que se realimenta y autorefuerza gracias a que construimos activos (contenidos, enlaces, suscriptores, seguidores, recomendaciones…) cuyo efecto perdura en el tiempo y se acumula, sustentando y potenciando el resultado de las nuevas actividades.

Unos canales y tácticas de Marketing en continua evolución

El marketing amplio, tanto inbound como outbound, se debate sometido a la continua aparición de nuevos canales (ej.: TikTok, Web3) y técnicas (ej.: publicidad programática RTB). Lo que hasta hace poco eran piedras angulares de estas estrategias son sometidos a intenso escrutinio sobre su eficacia (véase el caso de la publicidad display) y los continuos avances tecnológicos alteran sin pausa la perspectiva.

Un caso muy reciente consiste en la influencia de la IA generativa (ChatGPT, Bard, etc.) sobre el SEO: en el futuro cada vez más resultados de búsqueda tomarán la forma de respuestas autocontenidas pertinentes a la consulta y generadas por una IA a partir del ingente contenido de la web, y que no incluyen necesariamente enlaces a las páginas originales. ¿Quiere esto decir que no habrá posibilidad de aparecer en los resultados orgánicos de la búsqueda? Pues seguro que es posible conseguir que nuestra marca aparezca en esa respuesta generada pero obviamente el procedimiento para conseguirlo será diferente al actual. Por ejemplo, si hasta ahora se trataba de lograr que sitios con autoridad enlazaran a nuestro contenido para mejorar su ranking, en el futuro será necesario que nuestro contenido y otros contenidos que lo mencionan sean incorporados a los datos de entrenamiento de la AI generativa.

Ampliando aún más el alcance

La evolución en estas técnicas está haciendo tambalearse incluso los principios básicos de esta estrategia. Sí -como decíamos hace un momento- su base tradicionalmente ha estado en identificar a nuestros compradores, modelarlos mediante personas y desarrollar y distribuir contenido para ellas, los enfoques más actuales proponen usar no sólo personas de comprador, sino personas sobre nuestra audiencia extendida, con capacidad para amplificar nuestro mensaje. Este enfoque reconoce los cambios en el ecosistema digital hacia una “economía de los creadores” y propone dirigir nuestros esfuerzos hacia:

  • Personas de compra: personas de marketing clásicas.
  • Personas de amplificación: personas que potencialmente podrían amplificar nuestra marca o contenidos. Incluyen una amplia variedad de productores de contenidos: periodistas, anfitriones de podcasts, marcas similares (no competidoras), creadores sectoriales.
  • Personas de atención: personas que prestan atención a nuestro contenido y podrían influenciar decisiones de compra pero que no es probable que lleguen a ser compradores. Pueden ser periodistas, analistas, inversores, creadores sectoriales.

Lo que sucede una vez capturado el lead

¿Y después de capturado el lead, qué? Pues dependiendo del tipo de producto y su proceso de compra hay que realizar diferentes actividades e intervienen diferentes departamentos:

  • Gestión de leads: en productos cuyo proceso de compra sea al menos mínimamente complejo la mayoría de los leads capturados no van a estar “listos para comprar”. Por eso hay que seguir cultivándolos, suministrándoles contenidos informativos que les ayuden a avanzar y realizando un scoring continuo que nos permita identificar cuándo pueden pasar a la siguiente fase.
  • Ventas autoservicio: en productos sencillos y baratos puede no estar justificada la intervención humana en la compra y ésta se realiza mediante autoservicio online.
  • Ventas personales: en productos más complejos y caros, donde el cliente ejecuta un proceso de compra de alto escrutinio y puede necesitar un trato más personalizado y profesional, resulta necesaria la venta de “alto contacto” asistida por comerciales expertos capaces de navegar por la organización del cliente y alinear a los múltiples involucrados en el proceso de compra.

En el próximo post analizaremos la palanca “arpones”: marketing y ventas enfocados.

El post “Los cuatro cilindros de nuestro motor de crecimiento (1): redes” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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La estrategia de crecimiento impulsado por el producto puede tener un techo muy bajo en clientes corporativos. Para superarlo tenemos que cambiar nuestro modelo de crecimiento e incorporar una propuesta de valor para compradores empresariales y un canal de ventas corporativas.

Seguimos analizando ejemplos de situaciones en las que las circunstancias nos llevan a cambiar nuestro modelo de crecimiento (parte 1, parte 2), en este caso cuando el crecimiento impulsado por el producto encuentra su techo.

El crecimiento impulsado por el producto encuentra su techo

El crecimiento impulsado por el producto (Product-Led Growth, PLG) se ha venido vendiendo en los últimos años como la piedra filosofal del crecimiento.

En esencia, se trata de que nuestro propio producto sea nuestro principal canal de marketing y venta (“productos que se venden solos”), contribuyendo a la adquisición, retención y monetización de los clientes. El PLG apela a los usuarios de nuestro producto, construyendo un camino sin fricciones para que dichos usuarios puedan probarlo y experimentar su valor, construir un hábito de uso, recomendarlo e invitar a  otros usuarios y acabar pagando por él, todo ello con una nula (o mínima) intervención humana por parte del proveedor.

Evolución cuando el crecimiento impulsado por el producto encuentra su techo

Pero como hemos visto por aquí, en mercados B2B hay escenarios donde su aplicación plantea retos:

  • Productos difíciles de adoptar y de expandirse en la empresa porque requieren costosas inversiones en adaptación e integración.
  • Productos de compra inherentemente corporativa porque tienen un escenario de uso netamente global, con beneficios de negocio para ejecutivos muy concretos.

Pero, incluso en productos donde tiene sentido el PLG, se ha encontrado que esta estrategia tiene un “techo muy bajo”:

  • El PLG consigue cerrar clientes que son consumidores individuales o empresas muy pequeñas o donde la decisión es de los equipos individuales, pero esto es sólo una parte (y en muchos sectores, la menos jugosa) del mercado.
  • Cando se trata de cerrar contratos corporativos los grandes clientes requieren una relación más estrecha con el proveedor para eliminar sus dudas y temores, por ejemplo, sobre aspectos de seguridad, cumplimiento normativo, compatibilidad, integración, acceso a datos y APIs protegidos, colaboración entre departamentos, valor para el negocio, riesgo de vendedor, etc. Éste es un tipo de atención que resulta difícil de proporcionar únicamente mediante el producto o el marketing y que requiere de un trato personal.

Ésta es la razón por la cual muchos proveedores que aplican una estrategia PLG pura no alcanzan una adopción “de pared a pared” en sus grandes clientes ni el cierre de grandes operaciones corporativas. Y el motivo por el cual los máximos representantes del PLG (Atlassian, Slack…) llevan años incorporando características y funcionalidades que aporten valor a los compradores corporativos y desplegando una fuerza de ventas Enterprise para aportar un movimiento de crecimiento top-down que complementa su movimiento bottom-up PLG (PLG + Enterprise Sales).

Evolución del motor de crecimiento

Un modelo puramente basado en Crecimiento Impulsado por el Producto trata de proporcionar a los usuarios un viaje de mínima fricción que va desde la prueba del producto hasta el pago, con la mínima intervención humana por parte del proveedor.  Técnicas como el freemium / prueba gratuita, el uso de bucles de adquisición y retención, la optimización del onboarding o el autoservicio de compra por los propios usuarios son primordiales.

El modelo de Crecimiento Impulsado por el Producto + Valor para el Comprador + Venta Enterprise añade al movimiento PLG un crecimiento basado en vendedores corporativos, pero en este caso estos actúan generalmente sobre unos clientes potenciales cuyos usuarios ya están involucrados con (e incluso pagando por) nuestro producto. Este modelo complementa las estrategias del modelo PLG puro con

  • La cualificación de leads y las cuentas mediante el propio producto (PQL, Product Qualified Lead y PQA, Product Qualified Account): la relación e involucración del usuario con el producto real nos proporciona señales muy fiables sobre la disposición del cliente a comprar y nos señala en qué clientes potenciales deberíamos enfocar nuestro esfuerzo y recursos de venta.
  • Propuestas de valor y experiencias de compra específicos para los compradores corporativos (productos comprables por diseño).
  • El despliegue de equipos de venta Enterprise, dotados de vendedores experimentados, capaces de navegar por la organización del cliente y alinear a los múltiples intervinientes en el proceso de compra, aunque con un énfasis diferente al del movimiento top-down impulsado por las ventas puro.

Ciertamente, aplicando este enfoque idealmente el vendedor no “aterriza” en una cuenta que únicamente ha mostrado cierto interés por lo que hacemos, consume nuestros contenidos y se involucra con nosotros: en este caso en la cuenta ya hay usuarios que están haciendo un uso significativo de nuestro producto y se trata de “expandir” esa presencia, de modo que el producto se adopte “de pared a pared”. El objetivo es que un producto que algunos usuarios de la cuenta han validado se adopte como solución corporativa. Para ello, el vendedor debe:

  • Identificar los procesos y dinámicas de compra de la organización, para identificar, aglutinar y movilizar a los participantes relevantes, a fin de orientar ese proceso a nuestro favor.
  • Con la ayuda del equipo comercial extendido, ayudar a que los usuarios tengan éxito en su adopción y utilización del producto y conectar ese uso tanto con el trabajo que dichos usuarios quieren realizar como con los objetivos de negocio que los compradores quieren alcanzar.
  • Posicionar los beneficios del producto relacionados con el valor para los compradores de negocio, la estandarización, compatibilidad e integración a nivel corporativo.
  • Construir ante los compradores la credibilidad y la confianza necesarias para realizar ventas corporativas.

Obviamente, estas actividades deben venir sustentadas por unas features & functions, un packaging y un precio del producto enfocados en proporcionar valor a los compradores corporativos y que les satisfagan en cuanto a funcionalidad, rendimiento, seguridad, compatibilidad, escalabilidad, costes, etc.

Finalmente, pero no por ello menos importante, el disponer de un producto más valioso para compradores corporativos hace que podamos desarrollar un posicionamiento y unos mensajes orientados a esas personas e implementar actividades inbound y outbound de generación de demanda específicamente dirigidas a ellas (p.ej., ABM), aumentando su eficacia.

El post “Tu modelo de crecimiento tiene fecha de caducidad (3)” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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La transición hacia un modelo basado en la suscripción de nuestro producto nos lleva a evolucionar nuestro motor de crecimiento hacia uno de contacto más ligero y menor coste, basado en marketing, producto y venta remota, y a priorizar funciones como el Éxito del Cliente.

Seguimos analizando ejemplos de situaciones en las que las circunstancias nos llevan a cambiar nuestro motor de crecimiento, en este caso por la evolución hacia un modelo basado en suscripción.

Evolución hacia un modelo de suscripción

Un cambio común en muchos sectores es la evolución hacia un modelo de negocio basado en suscripción. Este modelo es común en muchas categorías de SaaS y de otros productos digitales (p.ej., contenidos) pero también en empresas de telecomunicaciones y medios de comunicación, categorías de salud y nutrición y – apenas empezando pero con probabilidades de crecer significativamente- en una variedad de sectores basados en equipos y dispositivos donde las tecnologías de Internet de las cosas (IoT) se están extendiendo.

Evolución hacia un modelo de suscripción

En un modelo tradicional la venta se traduce en un gran pago inicial que suele salir del presupuesto de inversión del cliente y estar sujeto a estricto escrutinio y complejas aprobaciones, seguido opcionalmente por pequeños pagos recurrentes (típicamente anuales) en concepto de mantenimiento, actualización y soporte. Por el contrario, en el modelo de suscripción los pagos son recurrentes (habitualmente mensuales pero en algunos casos semestrales o anuales) y más modestos que la inversión inicial del modelo tradicional y recogen tanto el derecho de uso como mantenimiento, actualización y soporte. Esos precios se basan en el uso del producto o en algún driver de valor significativo para el cliente. Y los pagos salen del presupuesto de gastos operativos del cliente y están sujetos a aprobaciones más sencillas.

Aparte de esta mayor flexibilidad financiera el modelo de suscripción proporciona a los clientes una enorme flexibilidad operativa e independencia del proveedor: un cliente que no esté plenamente satisfecho puede generalmente dejar de pagar cuando quiera y buscar otro proveedor alternativo. Esto hace que para los proveedores resulte primordial velar por que el cliente tenga éxito usando su producto y alcance sus objetivos de negocio, de modo que no sólo se le retenga sino que eventualmente se pueda ampliar su base de contratación.

Estos cambios requieren modificaciones en el modo de despliegue y prestación del producto. En el modelo tradicional el producto pasa a ser propiedad del cliente o éste adquiere una licencia perpetua de uso y el producto se entrega de manera irrevocable al cliente. En el modelo de suscripción el cliente adquiere una licencia de uso limitada que se puede desactivar cuando éste deja de pagar. Nuestra empresa puede evolucionar hacia un modelo de suscripción como un movimiento ofensivo (buscando crear disrupción en el mercado) o defensivo (cuando la mayoría del sector lo está aplicando y no queremos quedar en desventaja).

Evolución del motor de crecimiento

Muy frecuentemente el modelo tradicional se basa en un motor de crecimiento construido alrededor de equipos de ventas donde participan comerciales expertos sobre el terreno, ingenieros de venta y otros recursos orientados a la venta técnica y de negocio y que conforman un modelo comercial de alto contacto y caro. Esto es así porque los comerciales experimentados son imprescindibles para navegar los procesos de compra compleja de alto escrutinio exigidos por unas inversiones cuantiosas en el cliente.

Por el contrario el modelo basado en suscripción, con sus costes recurrentes más asequibles, no impone unos procesos de compra de alto escrutinio. Y, por otro lado, los menores ingresos que aporta al proveedor no justifican un modelo comercial de alto contacto y caro. Por ello en modelos de suscripción tiene más importancia el marketing para generar y cultivar de manera más escalable demanda para nuestros productos. Y se suelen utilizar inside sales remotos (BDR y SDR) que sustituyen o complementan a los comerciales sobre el terreno tanto para cualificar y desarrollar leads entrantes de marketing como para prospectar nuevos leads. Dependiendo del tipo y precio de producto estos inside sales pueden llegar a cerrar la operación de venta de manera remota. Estos perfiles son menos expertos que los comerciales del modelo tradicional (y no resultan tan caros).

Además, en ciertas soluciones (p.ej., digitales) la disponibilidad de un producto en modo suscripción permite aplicar estrategias de crecimiento impulsado por el producto (prueba gratuita, freemium).

Asimismo es crucial el papel del departamento de Customer Success para asegurar que el cliente tiene éxito en su adopción del producto, asegurar su retención (y los pagos subsiguientes) y expandirse en la cuenta.

En el próximo post hablaremos de cómo cambiar nuestro modelo cuando el crecimiento impulsado por el producto encuentra su techo.

El post “Tu modelo de crecimiento tiene fecha de caducidad (2)” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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Si hay algo seguro es que nuestro modelo de crecimiento tiene los días contados y antes o después tendrá que evolucionar. Analizamos el caso típico en el que pasamos de un modelo basado en un producto incompleto y horizontal y una estrategia oportunista a otro basado en un producto más completo y estandarizado y una estrategia enfocada.

El modelo de crecimiento usado por nuestra empresa tiene fecha de caducidad: los cambios en las percepciones y preferencias de clientes, los competidores y otros rivales, la regulación o el ciclo económico provocan que tengamos que adaptarlo. Pero es preferible crear disrupción en nuestro motor de crecimiento y recomponerlo en nuestro beneficio a que sean otros quienes creen esa disrupción y no podamos adaptarnos.

En éste y en los próximos posts vamos a analizar tres escenarios muy comunes:

  • Evolución hacia un mayor enfoque y estandarización de producto.
  • Evolución hacia un modelo de suscripción.
  • El crecimiento impulsado por el producto (PLG) encuentra su techo.

Evolución hacia un mayor enfoque y estandarización de producto

Es muy habitual que las empresas innovadoras empiecen intentando vender sus productos a todo tipo de clientes en múltiples segmentos, en un intento de descubrir en cuáles obtiene más tracción y llegar al encaje producto-mercado. Esto se entiende mejor si pensamos que en esas fases iniciales el producto es incompleto y está en evolución y en muchas ocasiones no es más que una “plataforma” horizontal que sirve de base para soluciones más o menos a medida de los diferentes clientes. Dichas soluciones requieren un gran esfuerzo para complementar y adaptar el producto e integrarlo en los procesos, aplicaciones y otros sistemas de los clientes.

Evolución hacia un mayor enfoque y estandarización de producto

En algún momento de esa evolución, sin embargo, la empresa se da cuenta de que se ha extendido demasiado pero sin profundidad y que no tienen un producto excelente para nadie. Especialmente cuando ha conseguido su cuota de clientes “visionarios” en diversos sectores y aplicaciones y tienen que empezar a conseguir clientes más “pragmáticos” que buscan soluciones más completas, estables y fiables. En ese momento la empresa debe hacer una apuesta por un  (o un conjunto reducido de) segmentos/s donde ha encontrado tracción y que pueda conquistar. Es decir, debe evolucionar desde una estrategia de crecimiento oportunista, en la que se dirige a clientes de múltiples segmentos, a una estrategia enfocada que le permita mantener un crecimiento más predecible y rentable.

Y esa apuesta pasa por desarrollar una solución más completa, estándar y paquetizada, que incorpore las características y funcionalidades necesarias para cubrir idealmente el 100% de las necesidades de los clientes de su segmento objetivo y esté preintegrada con su escenario típico. Este enfoque, gracias al conocimiento del dominio que incorpora, es una fuente de ventajas competitivas para el proveedor.

Evolución del motor de crecimiento

En la situación inicial, el modelo de crecimiento se basa necesariamente en un Marketing y Venta de amplio espectro, que trata de “tender una red” lo más amplia posible para alimentar el funnel y en equipos de venta con Vendedores e Ingenieros de Venta con gran experiencia que pueden entender en profundidad las necesidades de los clientes, diseñar una solución casi a medida y demostrar su valor. Complementariamente, una vez cerrada la venta los Servicios Profesionales de la empresa se encargan de realizar los desarrollos complementarios, adaptaciones e integraciones para cubrir el escenario particular del cliente, lo cual encarece la solución. En conjunto se trata de una venta compleja y un proceso comercial de alto contacto, lento y caro.

En la situación final, el disponer de una solución completa y estandarizada permite experimentar con técnicas de crecimiento impulsado por el producto (prueba gratuita, freemium). También, puesto que nos dirigimos a segmentos muy concretos es necesario aplicar tácticas de Marketing y Ventas enfocados, incluyendo ABM y ABS. La disponibilidad de un producto estandarizado, bien validado y documentado, abre la puerta al uso de recursos humanos menos especializados y costosos para las primeras fases del ciclo, BDR y SDR, que aplican un proceso de venta más estandarizado basado en guiones, argumentarios, etc. En conjunto se trata de una venta más sencilla y un proceso comercial de contacto medio, más rápido y barato. Y un producto con estas características requiere menos desarrollos complementarios e integraciones, lo que abarata y acelera la entrega de la solución y permite ser más competitivos en el precio al cliente.

En el próximo posta analizaremos los cambios en nuestro motor de crecimiento cuando evolucionamos hacia un modelo de suscripción.

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Organizar una función eficaz de Insights en la empresa pasa por conectarla estrechamente con todos los departamentos generadores de ingresos y organizar un equipo multifuncional.

En el anterior post hablamos de cómo el Crecimiento Impulsado por Insights sobre los clientes puede ayudar a las empresas a mitigar el caos de sus actos aleatorios de Marketing, Ventas y Producto y alcanzar sus objetivos de ingresos.

Sin embargo, en muchas empresas las funciones de elaboración de insights están distribuidas a través de las áreas de Producto, Marketing y Ventas y eso nos puede llevar a la descoordinación, redundancia y dispersión de esfuerzos.

Cómo organizar la función de Insights

A fin de optimizar esos esfuerzos y asegurar la distribución de sus resultados entre otras áreas, una posible organización consiste en hacer de Insights un departamento aparte, posiblemente incluido en un área de Estrategia y Crecimiento que reporte directamente al CEO.

Otro posible enfoque, especialmente en empresas donde existe un Chief Revenue / Customer Officer que agrupa todos los departamentos y funciones relacionadas con los clientes y los ingresos, es hacer que el área de Insights reporte directamente a él.

En cualquier caso, Insights debe estar conectado directamente en flujos bidireccionales con todas las áreas relacionadas con los ingresos:

Encaje de la función de Insights en la organización

Insights – Marketing

Insights proporciona a Marketing la información sobre los clientes, rivales y mercado necesaria para elegir los segmentos objetivo, elaborar las personas de comprador, definir el posicionamiento del producto, elegir los mensajes, generar los contenidos y seleccionar los canales. En la dirección contraria, Marketing puede proporcionar a Insights datos sobre respuesta a las campañas por parte de los diferentes segmentos, a los diferentes mensajes y en los diferentes canales, que contribuyan a aumentar el conocimiento de la empresa en esta área.

Insights – Ventas

Insights proporciona a Ventas la información necesaria para definir el Perfil de Cliente Ideal (ICP) para prospectar, sus procesos de compra a los que adaptar nuestro proceso de venta, los objetivos y motivaciones de las personas de comprador, las objeciones más habituales sobre nuestro producto… Pero, sobre todo, en muchas ocasiones nos hemos referido aquí a la venta tipo Challenger y basada en insights. El departamento de Insights puede proporcionar a Ventas la materia prima que necesitan para aportar a los clientes ideas originales sobre su negocio que sirvan para atraer su atención, conseguir credibilidad y persuadirles de la necesidad del cambio. En la otra dirección Ventas puede proporcionar a Insights información de primera mano sobre problemas, retos, inquietudes, actitudes, respuesta a los mensajes, casos de uso detallados, beneficios a obtener, etc.

Insights – Producto

Insights proporciona a Producto la información necesaria para definir las personas de usuario, los escenarios de uso, los “jobs-to-be-done”, los beneficios buscados, las características del onboarding ideal, el “momento ajá” y la creación de hábitos. Producto (especialmente en productos digitales donde se ha instrumentado una analítica adecuada) puede proporcionar a Insights información útil sobre las características y funciones más usadas, patrones y frecuencia de uso, puntos de bloqueo, etc.

Insights – Servicios

Insights aporta a Servicios información sobre las características ideales deseadas en el proceso de entrega de soluciones. En sentido contrario, Servicios puede aportar a Insights el feedback de los clientes sobre ese proceso: niveles de satisfacción, drivers de insatisfacción, puntos de mejora.

Insights – Tecnología

Insights puede aportar conocimiento sobre nuevos problemas de mercado, para que Tecnología investigue si es factible resolverlos y en caso afirmativo incorporarlos a su roadmap de desarrollo tecnológico. En sentido contrario, Tecnología puede aportar ideas muy valiosas a Insights, definiendo posibles escenarios de futuro en los que la tecnología permite “hacer cosas que hasta ahora eran imposibles”, de manera que Insights puede planteárselas a los clientes y descubrir si se trata de algo relevante para ellos.

Las ventajas de un equipo multifunctional

En “Forget the Funnel” Georgiana Laudi y Claire Suellentrop discuten las ventajas y las responsabilidades de un equipo de Insights.

Para crear y mantener la evolución hacia una organización centrada en insights tendremos que formar un equipo multifuncional. El equipo no tiene por qué ser enorme, pero se necesita la participación de varios departamentos. He aquí por qué:

  • El trabajo multifuncional aprovecha los conocimientos de cada departamento. Producto, Ventas, Marketing y, por supuesto, Servicio al Cliente, todos piensan en los clientes. Todos ellos trabajan directamente con los clientes y disponen de valiosos conocimientos sobre la experiencia del cliente que pueden poner sobre la mesa.
  • Hace que cada departamento se implique en el éxito del proyecto. Cuando una persona influye directamente en un proyecto, se preocupa más por el éxito del mismo. La contribución fomenta el sentido de pertenencia. Ayuda a los miembros del equipo a verse a sí mismos y a ver el papel que desempeñan en la experiencia del cliente.
  • Aumenta la cohesión de la empresa y reduce la duplicación de tareas. Es posible que varios departamentos ya estén aprendiendo activamente de los clientes. Al trabajar juntos, se rompen los silos y hay menos posibilidades de redundancias.

Por supuesto, sólo disfrutaremos de estas ventajas si conseguimos que todo el mundo esté de acuerdo.

Funciones y responsabilidades del equipo de Insights

En general, nuestro equipo de Insights debe estar formado por un campeón, un responsable principal y colaboradores clave.

  • Responsable principal: Por lo general, se trata de la persona con mayor poder de decisión del equipo (por ejemplo, el fundador, el director general o el director de operaciones). A estos perfiles les interesa la estrategia general y consiguen que el equipo participe y se entusiasme.
  • Campeón: Suele ser alguien que dirige un departamento orientado al cliente (Marketing, Producto, Marketing de Producto o Éxito del Cliente). Tienen una visión global de la experiencia del cliente y son capaces de ponerse en el lugar de los demás (poseen gran empatía).
  • Colaboradores/involucrados secundarios: Se trata de líderes que tienen un interés en los resultados del trabajo (por ejemplo, Jefe de Producto, Jefe de Ventas, Jefe de Marketing, Jefe de Atención al Cliente o Éxito del Cliente). Son valorados y respetados en toda la empresa. Tienen profundos conocimientos sobre distintos aspectos de la empresa/producto/cliente. También tienen influencia para guiar a sus propios departamentos en esta nueva dirección orientada al cliente. Sirven de colaboradores gracias a su ancho de banda, conocimientos especializados, personalidad o deseo.
  • Facilitador (opcional): Podemos optar por un asesor o consultor interno o externo para guiar el proceso hacia adelante. Aunque no hará el trabajo diario, dirigirá el barco, lo que acelera las cosas y libera al Campeón de tener que hacer de director de proyecto y tener todas las respuestas.

Estas funciones suelen corresponderse con las recomendadas en la popular matriz de asignación de responsabilidades RACI (Responsible, Accountable, Consulted, Informed):

  • El campeón es la persona encargada (responsible) de que las cosas se hagan.
  • El responsable principal es la máxima autoridad ocupado (accountable) de garantizar que el campeón no se bloquea y que el proyecto en su conjunto sea un éxito.
  • Los involucrados secundarios/colaboradores son consultados (consulted), participan en el equipo pero no dirigen el trabajo.
  • La matriz RACI también incluye a las personas que están informadas (informed). Son las personas que están al tanto del trabajo y a las que se debe mantener informadas, pero cuya aportación o contribución no es necesaria (por ejemplo, el Director Técnico, el Director de Operaciones o los fundadores menos implicados).

El post “Crecimiento basado en insights sobre los clientes (2)” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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El origen de la disfunción comercial de muchas empresas es que, a pesar de lo que les gusta decir, no entienden a sus clientes. Los insights sobre los clientes constituyen la base para construir procesos de generación de ingresos adaptados a esos clientes y liberar nuestras principales palancas de crecimiento.

Seamos honestos. Una gran mayoría de las empresas funciona en el ámbito comercial como “pollos sin cabeza”, ocupándose en lo que algunos llaman actos aleatorios de marketing, ventas y producto, que carecen de una estrategia clara y que no contribuyen a avanzar el negocio.

Los síntomas

Los ejemplos de esta disfunción son incontables:

  • Marketing realiza campañas y programas que se dirigen a segmentos objetivo mal definidos, con unos contenidos que no resuenan con la audiencia y a través de unos canales donde esa audiencia no está presente.
  • Ventas prospecta en empresas sin un perfil de cliente ideal, usando mensajes indiferenciados y poco atractivos. En las interacciones con los potenciales compradores, los comerciales no aportan información valiosa que contribuya a ganar su atención, a construir credibilidad ante ellos y a hacer avanzar la oportunidad.
  • Producto lanza soluciones y features que no son excelentes para nadie y no encuentran ningún éxito entre los clientes.

En muchas ocasiones las decisiones de los directivos en estos campos se componen de una lista interminable de tácticas y canales que “hay que aplicar”, basadas en lo que vemos que hacen otras empresas o en opiniones de los gurús de moda en ese momento. Muchos equipos piensan que encontrarán la solución a sus retos comerciales escuchando a líderes de opinión o aprendiendo de lo que otros (especialmente sus competidores) han hecho.

Pero lo que funcionó para otra persona, en otra empresa, con otro público objetivo, no es automáticamente relevante para nuestro negocio, nuestro producto o nuestros clientes. Como resultado, la aplicación de la mayoría de estas ideas en realidad conduce a más caos, más experimentos mal enfocados, más “lanzar y rezar”.

En la base de estos síntomas está una causa clara: a pesar de que nos gusta decir que el cliente está en el centro de nuestro negocio en realidad carecemos totalmente de insights sobre esos clientes, los competidores y el mercado en general. No tenemos una comprensión profunda y accionable de todo ello y estamos volando a ciegas.

La enfermedad

En el fondo subyace un desdén hacia los Insights sobre Clientes (y, en general, sobre el Mercado) a pesar de su indudable valor. La mayoría de las empresas con las que he colaborado en mi práctica profesional no solo no tenían a nadie responsable de generar y diseminar insights, sino que estas tareas y actividades ni siquiera se desarrollaban (o al menos no de una forma sistemática).

Resistencia a invertir en la generación de insights

Cuando los equipos están decidiendo si invertir tiempo y energía en la generación de insights, vemos dos preocupaciones habituales:

  • «¿Y si todo esto no hace más que ralentizarnos?».
  • «¿Y si acabamos aún más confundidos de lo que estamos ahora?».

La generación de insights puede parecer intimidante o que requiere mucho tiempo, pero la realidad es la siguiente: no podemos permitirnos no invertir ese esfuerzo. Nuestro equipo, que está aplicando tácticas ineficaces e ineficientes, ya está perdiendo el tiempo. Si no actuamos ahora, nuestro equipo seguirá perdiendo tiempo, esfuerzo y recursos. Seguirán quemándose o incluso renunciando. Seguirá reinando el caos.

En cuanto a estar aún más confundido de lo que estamos ahora, el seguir un proceso sistemático corta este problema de raíz. Ese proceso nos debería llevar paso a paso a entender la estructura del mercado, a identificar los segmentos de clientes de los que aprender, a aplicar las técnicas de investigación y a extraer los insights que importan. Al final de este proceso, sabremos exactamente qué hacer con lo que aprendamos.

Qué necesitamos saber

En concreto, necesitamos comprender

  • Cuál es el problema de cliente que intentamos resolver.
  • Cuál es su perfil de cliente ideal.
  • Cómo era la vida de su cliente cuando experimentaba el problema.
  • Qué debería ocurrir para que se den cuenta de que «esto no funciona, necesito otra cosa».
  • Qué deberían hacer después, y después, y después, hasta que nos encuentren.
  • Qué les debería llevar a elegirnos a nosotros por encima de todas las demás opciones.
  • Qué valor deberían experimentar para que se convenzan de pagar por nuestra solución.
  • Qué deberían poder hacer después de aplicar nuestro producto que no podían hacer antes (situación objetivo ideal).
  • Qué deberían hacer más tarde, es decir, cómo deberían evolucionar y crecer al utilizar nuestra solución.

Una vez que comprendamos todos los detalles anteriores, tendremos todo lo que necesitamos para crear una estrategia de producto, marketing, ventas y servicio que realmente mueva las métricas y coloque a nuestra empresa en una trayectoria de crecimiento constante y ascendente.

Sabremos qué decir en nuestras campañas de marketing, a quién dirigirlas, qué canales utilizar, qué partes de nuestro producto destacar para los clientes potenciales y cómo articular y demostrar el valor de nuestro producto en sus escenarios concretos. Como resultado, alcanzaremos y resonaremos con más clientes objetivo y experimentaremos un crecimiento más constante y predecible.

Crecimiento basado en insights sobre los clientes

En “Forget the Funnel” Georgiana Laudi y Claire Suellentrop proponen un enfoque que ellas llaman Crecimiento Impulsado por el Cliente (Customer-Led Growth) y que también podríamos llamar Crecimiento Impulsado por Insights. Su proceso se compone de cuatro etapas:

Crecimiento basado en insights sobre clientes

  1. Aprender de nuestros clientes actuales y potenciales: identificar sus dificultades, ansiedades, motivaciones, momentos «ajá» y resultados deseados mediante etnografía, entrevistas, encuestas y todas las técnicas de investigación de clientes.
  2. Convertir los datos de los clientes en información: tomar los datos que hemos recopilado y analizarlos para identificar el “job-to-be-done” de nuestro cliente ideal. En este punto, conoceremos a nuestro mejor cliente, a qué se enfrenta, qué valora y por qué nos elegiría a nosotros en lugar de a todas las demás opciones.
  3. Identificar los hitos en el camino hacia el éxito de nuestro cliente: mapear la experiencia de nuestro cliente nos ayudará a entender cada acción, punto de contacto, motivación y objeción a lo largo de su relación con nosotros: desde experimentar el problema que resolvemos hasta ampliar el uso de nuestro producto y hablar de nosotros a sus amigos.
  4. Descubrir nuestras mayores palancas de crecimiento: con una nueva comprensión de lo que crea valor para nuestros clientes ideales, por fin podremos medir lo que importa, es decir, los indicadores clave de rendimiento (KPI) que nos dirán que hemos hecho nuestro trabajo ayudando a los clientes a realizar el suyo. Y finalmente podremos alinear los esfuerzos de nuestro equipo en un “proceso de fabricación de clientes felices” con objetivos cuantificables que se traduzcan en clientes más fieles y con mayor valor de tiempo de vida.

Este proceso puede ayudar a las empresas -de todos los tamaños y etapas de crecimiento- a mitigar el caos de los actos aleatorios y alcanzar ambiciosos objetivos de ingresos. Veremos cómo implementarlo en el próximo post.

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En productos B2B necesitamos un modelo de crecimiento “enterprise-aware”. Algunas tendencias recientes (el foco en los compradores y no sólo en los usuarios, la construcción de experiencias basadas en la cuenta o añadir una capa de ventas corporativas sobre el crecimiento impulsado por el producto) son pasos en la dirección correcta. Pero la solución pasa por orquestar la involucración del cliente corporativo.

Los compradores B2B dedican sólo el 24% de su tiempo de compra a reunirse con los posibles proveedores y se remiten continuamente a los canales digitales incluso mientras están en contacto con un vendedor. Mientras tanto, el viaje del cliente se vuelve más complejo y opaco debido al aumento de la información contradictoria, las diferentes partes interesadas del grupo de compradores y las preferencias de compra mediante autoservicio.

Empresa

La nueva revolución en el crecimiento de productos para empresas estará centrada en… la empresa

El plan de go-to-market tradicional ha quedado obsoleto. Para superar la rápida evolución de la dinámica de los compradores y acelerar el crecimiento de los ingresos, los directores comerciales deben reimaginar la experiencia del cliente. Necesitamos un modelo de crecimiento de productos B2B que tenga en cuenta a la empresa como comprador organizacional: un modelo de crecimiento “enterprise-aware”.

Por suerte, en los últimos tiempos están tomando fuerza diversas tendencias que pueden servirnos de componentes para construir ese modelo enterprise-aware.

Productos diseñados para usuarios… y compradores

Este enfoque es uno de mis favoritos y consiste en tener en cuenta explícita y deliberadamente a los compradores (y no sólo a los usuarios) en el diseño del producto. Es decir, tratamos de reflejar en el producto los objetivos de todos los agentes participantes en la compra y uso del mismo. Ciertamente esta filosofía va más allá del mantra típico del Diseño y el Product-Led Growth de que el usuario es el único importante. Pero es que en productos de compra corporativa olvidarnos de los compradores es absurdo. Como vimos aquí, para que un producto sea “comprable por diseño” (y no sólo usable) debe proporcionar una buena propuesta de valor para los compradores (les debe permitir alcanzar sus objetivos corporativos) y debe proporcionar una excelente parte on-product de la experiencia de compra.

Account-Based eXperiences

Cuando hablamos de ABX, Account-Based eXperiences, nos referimos a estrategias como Account-Based Marketing (esto es relativamente nuevo), Account-Based Sales (esto es muy viejo ;-), Account-Based Service, etc. En definitiva, funciones que ponen foco en la cuenta (cliente corporativo) como objeto de nuestra actuación y se basan en orquestar actividades significativas de marketing, ventas o servicio para nuestros clientes organizacionales (actuales o potenciales). Esta orquestación se fundamenta en la comprensión holística de la cuenta como una entidad organizativa donde diversas personas tienen diferentes papeles e influencia durante la vida de ésta como cliente nuestro.

Enterprise Sales sobre Product-Led Growth

Sin duda el crecimiento impulsado por el producto, PLG, es uno de los motores de crecimiento con más futuro. Sin embargo, existe el consenso que el PLG tiene un “techo muy bajo”, en el sentido de que las empresas que sólo usan este movimiento (y dependiendo de la naturaleza de su producto) tienen muy limitadas sus capacidades de expansión. Tanto es así que muchas empresas basadas en el PLG (incluyendo algunos de sus pioneros históricos como Dropbox, Atlassian o Slack) han desplegado una capa de Enterprise Sales para complementar las ventas de abajo arriba del PLG con un movimiento de ventas de arriba abajo. Una de las claves de este enfoque es el concepto de leads cualificados por el producto, PQL, que es el que indica cuándo está justificada la intervención de los equipos de venta corporativa en un cliente usuario del producto. En este enfoque los equipos de venta corporativa nuevamente consideran al cliente empresarial como una unidad organizativa que incluye diferentes agentes y roles.

Podemos usar estos componentes como mimbres para construir un modelo de crecimiento para productos B2B enfocado en la empresa como comprador.

Una involucración orquestada con el cliente

En “Redefine Commercial Strategies With Orchestrated Customer Engagement” los analistas de Gartner defienden que la vía para acelerar el crecimiento de los ingresos consiste en redefinir las estrategias comerciales mediante una involucración orquestada con el cliente. La clave del éxito de las ventas es unificar las estrategias y la ejecución comerciales para producir una experiencia del comprador bien orquestada que aproveche todas las interacciones y los mensajes para crear una experiencia sin fricciones.

Elementos de una involucración orquestada con el cliente

  • Conciencia de la situación. Adoptar el conocimiento de la situación del cliente para servirlo dónde, cuándo y cómo quiera. Cada situación de compra es única pero tiene patrones que se repiten. Los equipos comerciales deben entender la perspectiva del comprador y orientar las estrategias de venta y los mensajes.
  • Involucración multihilo. Desplegar estrategias multihilo para agilizar la involucración de grupos de compra más amplios. Las organizaciones de ventas pueden coordinar y ejecutar inteligentemente los puntos de contacto para involucrar a los compradores con tiempos, canales y mensajes orquestados.
  • Convergencia comercial. Adaptar el marketing, las ventas y el servicio a un conjunto común de prioridades y datos. Alinear las estrategias, las funciones y los KPI de los actores comerciales para permitir la conciencia de la situación y la involucración multihilo mientras se acelera el crecimiento rentable de los ingresos.

Y para ello Gartner propone generar un plan de acción basado en los siguientes puntos:

  • Abandonar las estrategias centradas en el vendedor (y en el proveedor) y adoptar plenamente la conciencia de la situación del cliente. Servir a los clientes dónde, cuándo y cómo quieren ser atendidos.
  • Avanzar el consenso en las decisiones comerciales iniciando involucraciones multihilo que lleguen a todas las personas del equipo de compras.
  • Replantear los típicos silos funcionales de marketing, ventas y servicio, alineando a todos los interesados del go-to-market en la organización del proveedor en torno a un conjunto común de prioridades y datos.

El post “Productos B2B: necesitamos un modelo de crecimiento “enterprise-aware” (2)” se publicó primero en “Marketing & Innovación”.

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